Las bolsas de baja densidad (LDPE) están fabricadas con polietileno de baja densidad, un material plástico flexible y suave, reconocido por su excelente resistencia al impacto. Gracias a su apariencia casi transparente y su alta adaptabilidad, son ideales para el empaque, almacenamiento y transporte de productos, así como para el manejo de desechos en distintos entornos.
Su flexibilidad y durabilidad las convierten en una solución confiable para sectores que requieren resistencia sin sacrificar maleabilidad, ofreciendo un desempeño eficiente en aplicaciones comerciales e industriales.
Material: Polietileno de Baja Densidad (LDPE).
Textura y apariencia: Flexibles, suaves y con acabado casi transparente.
Resistencia: Buena resistencia al desgarro y al impacto.
Usos comunes: Restaurantes, hospitales, obras, limpieza industrial y almacenamiento de productos.
Ventajas: Alta resistencia a la carga, buena resistencia al rasgado y material biodegradable.